Esta salsa espesa a base de leche, cebolla y perejil es deliciosa sobre pasta. Si lo deseas, cuela la salsa para retirar los grumos que hayan quedado, así como la cebolla y el perejil.
Derrite la mantequilla en una sartén a fuego lento; cuida que no se queme. Agrega la cebolla y acitrona a fuego lento. Añade la harina y fríe hasta que tome un color ligeramente dorado.
2.
Añade la leche, el perejil, la sal y la pimienta. Deja hervir unos minutos a fuego lento, moviendo hasta el fondo para que no se pegue.