1.
Mezcla las carnes molidas con el tocino, apio, cebolla, morrón, huevo pan molido, sal de ajo y pimienta. Forma las albóndigas del tamaño de una nuez grande y fríelas rápidamente en una cacerola con la mantequilla caliente.
2.
Retira las albóndigas de la cacerola y agrega la salsa blanca, leche evaporada y caldo de pollo. Sazona con sal y pimienta y, cuando empiece a hervir, regresa las albóndigas. Tapa y cocina fuego suave hasta que las albóndigas se hayan cocido y la salsa espesado. Si la salsa está demasiado espesa, agrega un poco de más de caldo con leche.