Bate bien los huevos, azúcar y sal en un tazón. Agrega el resto de los ingredientes y bate hasta obtener una mezcla suave.
2.
Calienta abundante aceite en un sartén profundo a 190° centígrados. Sumerge el molde de los buñuelos en el aceite caliente durante 2 minutos.
3.
Escurre el exceso de aceite del molde y sumerge la mayor parte de la base (NO toda) dentro de la mezcla de harina. Mételo con cuidado dentro del aceite caliente y fríe el buñuelo hasta que se haya dorado, aproximadamente 30 segundos. Retira del aceite, escurre y desmolda empujando con un tenedor con cuidado de no quebrarlo. Coloca sobre toallas de papel.
4.
Calienta el molde en el aceite caliente durante 1 minuto y repite el procedimiento.
5.
Espolvorea los buñuelos con azúcar glass o azúcar estándar con canela.