Tritura el ajo junto con el romero, la sal y la pimeinta hasta formar una pasta. Realiza varios agujeros en diferentes partes de ésta y llénalos con la pasta. Unta el resto de la pasta sobre la carne y haz lo mismo con el aceite de oliva.
3.
Coloca la carne en una cazuela o dutch oven y hornea durante aproximadamente 2 horas, volteándola y bañándola en sus propios jugos. Pasa a un platón una vez que se haya cocido completamente.
4.
Calienta el vino sobre la estufa en la misma cazuela o dutch oven, removiendo con una palita los pedazos de carne pegada en el fondo de la misma. Utiliza estos jugos para bañar la carne al servir.