1.
Engrasa ligeramente una charola para hornear. Lava y seca las manzanas e inserta palitos gruesos de madera en cada una de ellas.
2.
Combina el azúcar, vinagre y agua en una cacerola pequeña. Deja que suelte el hervor y agrega el colorante artificial. Calienta hasta que llegue a los 150°C o cocina a fuego lento durante aproximadamente 20 minutos, o hasta que al poner un poco de jarabe en agua fría éste se endurezca haciendo difícil el quebrarlo con los dedos.
3.
Retira la cacerola del fuego y colócala dentro de un molde con agua hasta que la mezcla deje de hervir. Una vez que ésta ha dejado de burbujear, toma una manzana por el palillo y sumérgela dentro del jarabe mientras inclinas la cacerola y la manzana. Una vez que ésta se ha cubierto completamente, rota, escurre un poco y coloca sobre la charola para que se endurezca.
4.
Repite el procedimiento con las manzanas restantes.