Coloca los camarones en una olla con suficiente agua para cubrirlos. Hierve durante 5 minutos, escurre y reserva el caldo.
2.
Calienta 2 cucharadas de aceite en una olla. Sofríe la cebolla revolviendo constantemente hasta que se vea transparente. Agrega el perejil, vino, tomates, ajo y aceite de oliva restante.
3.
Cocina a fuego lento, revolviendo ocasionalmente, durante 30 minutos o hasta que se espese la salsa.
4.
Mientras la salsa se está cocinando, los camarones deben haberse enfriado lo suficiente como para limpiarlos. Elimina primero las piernas jalándolas con la punta de tus dedos. Remueve la cáscara, y deja la cabeza y la cola.
5.
Incorpora los camarones a la salsa ya espesa y deja cocinar a fuego lento durante 5 minutos.
6.
Agrega el queso y retira del fuego. Deja reposar hasta que el queso comience a derretirse.
Esta receta tiene potencial, pero le faltó sabor a los camarones, no creo que deban usarse grandes en el caso de hacerse con pasta, si uno usa todo el líquido del camarón y el vino, queda demasiado aguada y en general creo que con los mismos ingredientes se puede hacer algo un poco mejor.